"Y así, de la nada, creaba sus propios resultados, como por arte de magia(...)"
En 2002 se desveló que uno de los científicos más prometedores del siglo, el físico alemán Jan Hendrik Schön, había inventado la mayoría de sus resultados. Con apenas 31 años, parecía el artífice de uno de los mayores descubrimientos en nanotecnología y física de la materia condensada. Gracias a su investigación se crearía un mundo diferente hacia la electrónica orgánica.
“Lo más asombroso de Hendrik era que cada cosa que tocaba parecía funcionar”, decía Paul McEuen, de la Cornell University, en un documental que emitió la cadena británica BBC. Esto se tradujo en un prolífico número de publicaciones. El físico, que fue contratado en 2010 por los prestigiosos Laboratorios Bell en EE UU, cuna de once premios Nobel, llegó a producir un estudio cada ocho días de media. Muchos de ellos se publicaron en revistas como Nature o Science.
Dos de ellos tuvieron un importante impacto entre la comunidad científica, ya que se demostró la creación de transistores a partir de moléculas individuales. Fue aquí donde empezaron las dudas. Cuando Lydia Sohn, ahora investigadora de Ingeniería Mecánica en la Universidad de California en Berkeley, los analizó con detención, notó que los resultados de los experimentos eran idénticos y pensó que Hendrik pudo cometer algún error. Al consultarlo con McEuen, los científicos encontraron un tercer experimento en el que se empleaban los mismos datos. Ya no podía tratarse de una equivocación.
Estamos en presencia de una caso de manipulación intencionada de los resultados, amañados tras encabezados sensacionalistas y rimbombantes, cuyo objetivo yace en la proliferación de malas técnicas y campos de investigación pseudo-novedosos. La pronta incursión en el ámbito de la ciencia hace de la joven promesa la punta de lanza del gremio, sin embargo haciendo valer el precepto de "la mentira tiene pastas cortas", toda una carrera reluciente se ve opacada de ipsofacto (aunque el truan fue agarrado años después) echando por tierra muchas sensaciones ya latentes en ramas de la ciencia con amplia repercusión.